Glière: Symphony No. 3 in B Minor, Op. 42 “Ilya Muromets”

Un álbum, una sinfonía interesante: remite no solo a la escucha sino a la razón de su denominación.

Desde la óptica puramente pragmática, este tipo de obras ofrece dos elementos que, siendo compatibles con la intención del autor, pueden devenir en unidad para el escucha cotidiano y para quien está en busca de información artístico-histórica como aficionado.

Para quien es nuevo en la escucha de semejante música y, además, no le va mal la información mencionada, ve con buenos ojos el que una obra remita como complemento intuitivo del sonido a uno de carácter inteligible. Es decir, ante el caso, por poner un ejemplo, de Shostakóvich o de Mussorgsky, nos encontramos con elementos históricos motivantes de la obra que proporcionan un plus adicional a quien, de por sí, le agrada la música de tales autores. Pero también podríamos encontrar a quienes buscando notas históricas, teóricas e intelectuales, al conocer intuitivamente el aporte de quien es dado como ejemplo, entonces, puede encontrar un sentido distinto al dato informativo encontrado.

Cabe destacar que la referencialidad dual no solo se circunscribe al tipo de música mencionado, sino que también la encontramos en otros géneros que de por sí están llamados a contenerla de forma expresa como en el Metal, el Indie Pop, Rock, etc., o de forma tácita como en la música electrónica o el Jazz.

Pero surge la pregunta:

¿Acaso existe una pieza musical que no suponga un contexto?

En sentido general, me parece que no. Todas las obras, de cualquier tipo de música, pueden remitir al contexto del cual provienen y al cual se dirigen pero, la diferencia, entre otras, radica en lo expreso o tácito de la intención de transmitirlo.